Akiko Sakurai (Biwa)

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En este cuarto programa de la serie de conciertos solistas “Música en el Castillo”, realizado por la Fundación Japón, presentaremos el noble instrumento de la Corte, la Biwa, con la intérprete musical de este instrumento, Akiko Sakurai.

La Biwa es un instrumento de cuerdas, con un formato muy parecido al laúd europeo. Dentro del sintoísmo, es el instrumento elegido por Benten, diosa de la música, de la elocuencia, de la poesía y de la educación, pero el origen del instrumento no es Japón.

La Biwa proviene de un laúd chino llamado Pipa que, a su vez, tuvo la influencia de un instrumento persa del Oriente Medio, denominado Barbat. En Japón, la Biwa llegó de China durante el período Nara (710-759 d.C.). Fue en ese período que la Orquesta de la Corte Gagaku entró en Japón.

 

 

Este tipo de Biwa es llamado Gaku-biwa, utilizada principalmente en la Orquesta de Gagaku, y es el tipo más conocido. Otro tipo de Biwa encontró su camino para la región de Kyushu. Más finas, llamadas de Moso-biwa o Kojin-biwa, fueron usadas en ceremonias y ritos religiosos.

No obstante, aun considerando su popularidad, durante la Guerra Onin, una guerra civil de 1467 a 1477, el subsiguiente período de guerra entre los feudos interrumpió la enseñanza de la Biwa y disminuyó aún más con el fin del “Todo”, un método de adivinación creado por Yokohama Marumitsu, un gran incentivador de la música de Biwa. En el período Meiji, los tocadores de Biwa perdieron sus patrocinios.

 

 

Después de eso, las reformas resultantes de la Restauración Meiji (1868-1912) llevaron a la maciza y rápida industrialización y modernización de Japón, que modeló su desarrollo mirando hacia Europa y los Estados Unidos, elogiando la cultura occidental y, consecuentemente, las artes tradicionales japonesas fueron acusadas de ser ultrapasadas; la Biwa no escapó de esa saga.

La reproducción y fabricación de la Biwa casi se extinguió durante el período Meiji, cuando la música occidental y sus instrumentos se tornaron populares. A finales de la década de 1940, la Biwa, considerada como una tradición japonesa, casi fue completamente abandonada con la introducción de los instrumentos occidentales.

No obstante, gracias a los esfuerzos de colaboración de músicos japoneses, el interés por la Biwa está siendo revitalizado. Músicos japoneses y extranjeros comenzaron a abrazar instrumentos tradicionales  japoneses, en especial la Biwa, y sus composiciones, mientras que cantores ciegos de Biwa, quienes tenían una tradición consolidada, tampoco fueron excluidos, y muchos artistas comenzaron a usar el instrumento de forma tradicional y también moderna.

 

 

Actualmente, todavía tenemos algunos raros instrumentos de época que sirvieron de modelo para que la Biwa pudiese ser construida en Japón. Preservados desde el período Nara, instrumentos similares son fabricados en pequeñas cantidades hasta los días de hoy.

La música de la Biwa está basada en una escala pentatónica (una escala de cinco tonos o cinco notas), lo que significa que cada octava contiene cinco notas. Esta escala, a veces, incluye notas suplementarias, pero el núcleo permanece siendo pentatónico. El ritmo, en las músicas y narraciones de Biwa, permite una amplia flexibilidad de pulso (andamiento rítmico). Las músicas no tienen tiempo definido, aunque en las composiciones modernas el ritmo definido se hace presente. Las notas tocadas de la Biwa generalmente comienzan lentas y suaves y progresan mediante aceleraciones graduales, aumentando y disminuyendo el ritmo durante toda la ejecución. La textura de la Biwa y el canto, muchas veces son comparados a la estética minimalista.

 

 

Existen más de siete tipos de Biwa:

 

• Gagaku Biwa
Instrumento grande y pesado con  cuatro cuerdas y cuatro trastes. El plectro es pequeño y fino, muchas veces con formato redondeado y es fabricado con materiales sólidos, como el marfil. No era usada para acompañar al canto. Tocada lateralmente como una guitarra y en la posición de sentado.

• Gogen Biwa
Es una Biwa, con el cuerpo más fino, que fue removida de las orquestas de la Corte durante el siglo 10, así como de las orquestas chinas. No debe ser confundida con las variaciones de cinco cuerdas.

• Moso Biwa
También con un cuerpo más estrecho, el plectro varía de tamaños y materiales. Fue ampliamente usada por monjes en los cantos mántricos budistas.

• Heike Biwa
Instrumento menor que la Biwa original con cinco cuerdas y cinco trastes, con un plectro un poco más grande, fue muy utilizado por los menestrales, viajeros en el período Edo (1603-1868).  Su pequeño tamaño ayudaba en la portabilidad durante los viajes.

• Satsuma Biwa
Con cuatro cuerdas, muy popular durante el período Edo, en la provincia de Satsuma, actual Kagoshima, el instrumento tuvo algunas modificaciones en los trastes, permitiendo notas dobladas y efectos; el plectro es mucho más grande y permite técnicas de percusión golpeando el plectro en el cuerpo del instrumento. El cuerpo es fabricado con maderas duras, del tipo de la mora japonesa; no obstante, el proceso de construcción, en función de la maduración de la madera, duraba años: diez años después del corte de la madera, a partir de esa fecha se iniciaba el proceso de confección. Las cuerdas eran de seda. Tsuruta Kinshi fue un gran instrumentista, quien desarrolló su estilo propio, usando la Biwa con cinco cuerdas.

• Chikuzen Biwa
Había dos modelos, con cuatro cuerdas y cuatro trastes o cinco cuerdas y cinco trastes. Popularizada durante el período Meiji por Tachibana Satosada, la mayoría de los artistas contemporáneos usa la versión de cinco cuerdas. El plectro es menor del que aquel de los otros modelos y el peso del instrumento varía de hombre para mujer. Los hombres también usaban instrumentos más anchos. Las afinaciones variaban de acuerdo con las canciones y la tesitura de los cantores.

• Nishiki Biwa
Es la Biwa moderna, con cinco cuerdas y cinco trastes, popularizada por Suito Kinjo. Su plectro es el mismo de la Satsuma Biwa.

 

 

Con el instrumento denominado Biwa moderna, se hicieron varias tentativas para componer no solo canciones de estilo clásico, sino también nuevas canciones, solistas y en conjuntos. Hay algunas músicas compuestas de acuerdo con el estilo clásico, pero la Satsuma Biwa tiene un gran efecto de percusión y, frecuentemente, se toca en la música moderna.

Por ejemplo, November Steps y Eclipse, del gran compositor Toru Takemitsu (1930-1996), son bien conocidas.

La Biwa, sin dudas, es uno de los instrumentos más importantes en la música clásica y en la historia japonesa. Su universo, desde que llegó a Japón en el período Nara, se viene adaptando a los diversos momentos históricos y a diferentes estilos musicales.

Se suele decir que el mayor lago de agua dulce de Japón, el lago Biwa (biwa-ko), localizado en la provincia de Shiga, en la Isla de Honshu (isla principal), recibió ese nombre en función del formato semejante al instrumento Biwa. Muchas veces, también, vemos cerámicas que representan a ese instrumento.

 

 

Akiko Sakurai

 

Dedicada a la música, intérprete de Biwa y profesora de la Asociación de Difusión del Satsuma Biwa, Akiko Sakurai estudió Satsuma Biwa con Yukio Tanaka, mientras cursaba la Facultad de Música de Tokio.

Como una de las representantes de la música tradicional japonesa, tuvo participación en presentaciones en diversos países, como Hungría, Canadá, Estados Unidos incluyendo Hawái, China, Italia e Indonesia.

En los Estados Unidos, participó en el Festival APAP de Nueva York, en 2011 y 2012, presentó el proyecto “Miminashi Hoichi” en el Museo Metropolitan, realizó un taller en el Conservatorio  Juilliard y un espectáculo en la Universidad de Massachusetts, en Boston.

También estuvo en gira en 40 ciudades de Japón, en presentaciones con Kei Ogura, renombrado músico de Satsuma Biwa, cantor y compositor.

Trabajó activamente en colaboración con otros artistas, como Kiyoshi Hikawa, Ayako Fuji, Sayuri Ishikawa, Hashinosuke Nakamura, Mitsuyo Asaka y GACKT, y se presentó en programas educativos en emisoras de televisión, radios y escuelas de todo el país.

A lo largo de su carrera, obtuvo importantes conquistas, como el Premio Máximo en el Concurso de Música de Biwa de Japón, el Premio Ministro de Educación, Cultura, Deportes, Ciencia y Tecnología de Japón y el Premio Presidente NHK.

Vino a Brasil, por la primera vez, en 2015, como divulgadora oficial de la cultura tradicional japonesa, realizando presentaciones en varias ciudades brasileñas.

En 2018, por ocasión de la Conmemoración de los 110 años de la Inmigración Japonesa en Brasil, tocó la importante obra de Toru Takemitsu, November Steps, composición original para Shakuhachi, Biwa y Orquesta, en el Teatro Municipal de San Pablo. Fue la primera presentación de esa composición moderna usando la Biwa y el Shakuhachi en América Latina. En la ocasión, Shen Kyomei Ribeiro tocó el Shakuhachi.

En el concierto solista de este programa, Akiko trae dos narraciones históricas en el estilo de “contadora de historia”, forma clásica del uso y la presentación de la Biwa.

 

Gion Shoja

El sonido de la campana de Gion Shoja tiene una resonancia sin normas.
(La campana  de Gion Shoja resuena de manera similar a las personas que dejan de comportarse como es habitual.)

Los colores de las flores de Sara Soju revelan el motivo predispuesto a la decadencia.
(Cuando Buda partió, aun los elementos más prósperos, como las flores de Sara Soju, acabaron deteriorándose por el sufrimiento de la tristeza)

Aquellos que despilfarran no perdurarán.
(Lo mismo se aplica a personas orgullosas y arrogantes, que, eventualmente, perderán su poder)

Es como una ilusión, en una noche de primavera.
(La alternancia entre el bien y el mal no es efímera como un sueño en una noche de primavera, pero también es una ilusión)

 

Dan no Ura

A las 6 horas de la mañana del día 24 de marzo de 1185, la batalla final entre los clanes Genji y Heike comenzó en Dan no Ura.

Genji, con más de 3.000 navíos liderados por Yoshitsune.

Contra él, Heike, comandado por el mejor arquero de Kyushu, Yamaga Hyoutouji Hideto, con 500 navíos, seguidos por la flota naval de Matsuura con 300 navíos y 200 integrantes de la nobleza Heike en la retaguardia, desafía la batalla con más de 1.000 embarcaciones.

La batalla se arrastra de forma inimaginable a la tarde y Genji avanza sobre Heike, favorecido por el cambio repentino de la marea. Con ese avance, se percibe que la batalla de ese día sería la última y, entonces, la esposa de Kiyomori y su segunda esposa abrazan  al Emperador. “El Señor es el dueño de esta nación, pero la suerte se agotó.

Vamos a dejar que Saiho Jôdou nos salve.

Ahora, por favor, recite la oración.

Ciertamente, habrá una ciudad sobre las olas. Y se arrojan en la profundidad de las aguas, desde la proa del navío, junto con el Emperador, después de dirigir las palabras:

Cuán efímeros y patéticos son los vientos que soplan en la primavera.

Navíos de guerra sin destino.

Cuán tristes son sus imágenes siguiendo a la deriva.

 

 

Asista a la presentación de Akiko Sakurai en el proyecto “Música en el Castillo”.

 

 

Música en el Castillo